Los juicios de valor se apoyan en modelos mentales, muchas veces implícitos, que influyen en nuestras percepciones.
Al hacer explícitos dichos modelos, es posible sostener las opiniones de manera racional y constructiva.
Cuando no se explicitan, los juicios quedan reducidos a simples opiniones subjetivas sin sustento.La solidez de un argumento depende de la capacidad para articular y contrastar los criterios en los que se fundamenta.
CASO
Dos personas evalúan un mismo programa de televisión de forma opuesta: una prioriza el impacto visual y la otra la estimulación intelectual.
Su discusión carece de sentido, ya que ambas valoran criterios distintos no explicitados.
El caso ilustra cómo los juicios subjetivos dependen de modelos mentales implícitos, no del contenido observado.
Los problemas organizacionales son altamente complejos y la necesidad de un argumento defendible es mucho más importante. Tales situaciones se caracterizan por operaciones y procesos de gestión complejos, objetivos poco claros, entornos cambiantes y personas con diferentes perspectivas. Por ello, definir “lo correcto” es difícil, y la clave es formular argumentos defendibles que respalden juicios. Conceptos como “optimización” son difíciles de aplicar porque no hay consenso sobre qué es un resultado óptimo. En análisis empresarial, se busca sustentar cambios mediante argumentos defendibles, apoyados en modelos explícitos que representen la situación y permitan un registro claro de decisiones.
Proceso de una revisión estratégica
Un revisor (o equipo revisor) está investigando el desempeño general de alguna unidad organizacional. El proceso no depende de la escala y, por lo tanto, la unidad organizacional podría ser una empresa completa, un departamento, una división, una función o incluso un individuo.
Un revisor evalúa una unidad organizativa considerando efectividad (hacer las cosas correctamente), eficiencia (hacerlas con mínimo uso de recursos) y eficacia (funcionan). A partir de estas evaluaciones, el revisor elabora recomendaciones de cambio. Aunque es común basarse en intuición o experiencia, esto tiene dos problemas: no son accesibles para otros y los juicios pueden diferir de los del evaluado, lo que dificulta que las recomendaciones sean aceptadas. Esto refleja el mismo problema que los observadores del programa de televisión: juicios basados en criterios implícitos que no siempre coinciden entre personas.
La modelización de una unidad organizativa es compleja debido a la diversidad de perspectivas y conceptos existentes entre las personas involucradas. Este desafío es particularmente crítico en revisiones estratégicas, pero se extiende a cualquier modelización de procesos empresariales.
Definir el propósito fundamental y los procesos necesarios requiere integrar múltiples visiones, a menudo contradictorias, sobre lo que la unidad debe lograr. Por tanto, no existe un único modelo válido, sino múltiples representaciones posibles según los criterios y valores considerados.
CASO
El propósito de una fuerza policial es interpretado de manera diversa según los distintos actores involucrados. Un ciudadano puede priorizar la seguridad de personas y bienes, mientras un investigador enfatiza detener infractores de la ley. Estas perspectivas contradictorias generan modelos distintos sobre los procesos y prioridades de la organización. No existe una definición única de su propósito, sino múltiples visiones legítimas que reflejan valores e intereses diversos.
Si bien este es un ejemplo del cual se puede derivar una gama bastante obvia de posibles definiciones de propósito, con claras diferencias, se trata de un problema común a todas las organizaciones. En algunos casos, la gama puede ser más limitada, aunque igualmente clara. Sin embargo, en otras situaciones, las diferencias pueden ser más sutiles y difíciles de definir, pero igualmente significativas.
Lo anterior nos lleva a la conclusión de que, cuando se trata de describir el mundo real de la actividad humana, no son posibles descripciones únicas, válidas y no contenciosas de la realidad.
Para avanzar en un análisis de este tipo es necesario hacer y mantener una distinción entre "el mundo real", que es complejo, desordenado y contiene gente, y el proceso intelectual de "pensar sobre el mundo real", que puede ser simple, preciso y defendible.
"Los modelos (de cualquier tipo) no son descripciones del mundo real, son descripciones de formas de pensar sobre el mundo real."
Se enfatiza que un modelo nunca es la realidad, sino una representación de cómo se piensa acerca de ella. Por ejemplo, un modelo matemático de un proceso de producción puede validarse comparando sus resultados con los del proceso real, pero esto no convierte al modelo en el mundo real; sigue siendo una interpretación conceptual cuyas entradas y salidas coinciden con la realidad. Mantener esta distinción entre realidad y modelo intelectual es crucial, especialmente en situaciones complejas, para evitar análisis erróneos y debates basados únicamente en opiniones.
¿Qué es una metodología?
La metodología no es lo mismo que un método o una técnica: mientras estos últimos son prescriptivos y garantizan los mismos resultados si se siguen correctamente (como un “libro de cocina”), la metodología es un enfoque estructurado que guía el pensamiento y el análisis, pero no asegura una solución específica. Es un conjunto de directrices que estimula el proceso intelectual y reside en cómo se piensa sobre el mundo real, es decir, sobre los problemas que se deben analizar. La diferencia principal entre técnica, método y metodología es el grado de prescripción, y toda metodología puede incluir métodos y técnicas dentro de su estructura.
En el extremo blando del espectro del problema, la primera de las etapas anteriores, «Definir el problema», es en sí misma problemática, ya que suele depender de quién lo define. Dado que suele haber varias personas involucradas en el problema, habrá varias definiciones legítimas. Por lo tanto, la MSB debe comenzar definiendo, no un problema, sino una situación problemática.
En la ingeniería de sistemas, los conceptos y la estructura están integrados en técnicas bien definidas. En MSB, estos elementos son entidades independientes que deben definirse por separado. Esta separación convierte el proceso en un ciclo iterativo, donde el conocimiento de la situación se construye progresivamente.
- En el extremo "duro" del espectro de problemas, la metodología se enfoca en responder "cómo" lograr un objetivo ya definido y no problemático.
- En el extremo "blando", tanto el "qué" (el propósito) como el "cómo" son problemáticos y requieren un abordaje iterativo y contextual.
La SSM de Checkland opera en este espacio blando, pero una vez definidas las acciones (etapa 7), pueden aplicarse métodos "duros" para su implementación.
No obstante, la gestión del cambio resultante sigue siendo inherentemente "blanda" debido a la complejidad humana y organizativa involucrada.
Planificación intelectual
La metodología guía cómo concebir y estructurar el análisis antes de ejecutarlo, enfocándose en cómo pensar. Esto permite que la metodología se adapte a la situación particular, que los analistas comprendan sus acciones y que exista flexibilidad ante la diversidad de problemas organizacionales. Además, ser explícito en la metodología proporciona un registro justificable de suposiciones y juicios. Reflexionar sobre cómo abordar un problema fortalece el uso de herramientas intelectuales, aunque algunos gerentes consideren esta actividad demasiado “académica” frente a la acción inmediata.
"Pensar en cómo pensar es un proceso antinatural y nadie sabe que lo estás haciendo"
Sir John Harvey-Jones
Muchos analistas comienzan abordando el problema aparente sin una planificación intelectual previa, recurriendo primero a entrevistas o recopilación de datos.
Esto hace que el análisis se vea impulsado por los datos obtenidos, sesgándose según lo surgido en entrevistas o la interpretación subjetiva del analista.
La recopilación de datos debe precederse de una planificación intelectual que defina el propósito y uso de cada pregunta o documento.
No se debe preguntar sin saber qué se hará con la respuesta: el rigor inicial evita análisis superficiales y garantiza que los datos sirvan a un propósito defendible.
SISTEMA DE ACTIVIDAD HUMANA
No hay dos organizaciones idénticas, incluso si pertenecen al mismo sector o son de tamaño similar, debido a diferencias en personas, generaciones, comportamientos y culturas. Por ello, soluciones exitosas en una empresa no necesariamente funcionarán en otra, y copiar prácticas sin adaptarlas.
Si cada empresa u organización es única, ¿Qué tienen en común? El supuesto en el que se basa el SSM es que, independientemente de la naturaleza de la organización, se asume que sus integrantes realizan actividades con un propósito. Es posible que persigan objetivos diferentes, pero no actúan al azar.
Si podemos definir el propósito, podemos derivar una descripción de lo que la organización debe hacer para lograrlo. Sin embargo, estas declaraciones de propósito individuales no describen la organización en el mundo real, sino una percepción particular de ella. Por lo tanto, es mejor considerar las definiciones y el modelo resultante como un concepto relevante para la organización que puede utilizarse para analizarla. En SSM, estos conceptos se denominan Sistemas de Actividad Humana (SHA)
Los Sistemas de Actividad Humana (SHA) en la metodología de sistemas suaves es un conjunto organizado de actividades realizadas por personas que, en interacción, buscan cumplir un propósito definido. Esta definición captura la propiedad emergente del sistema, que surge de las relaciones entre sus actividades y no de sus partes individuales. Por ejemplo, el propósito del Concorde ("transportar pasajeros a velocidad supersónica") emergía de la interacción de sus componentes, no de estos por separado.
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